Premium Módulo 13 · Trasplante renal Disponible

Evaluación urológica y quirúrgica del receptor

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🎯 Objetivos de aprendizaje

  1. Realizar una anamnesis urológica dirigida del potencial receptor.
  2. Evaluar la función del tracto urinario inferior antes del trasplante.
  3. Reconocer qué pacientes necesitan estudios urológicos adicionales.
  4. Identificar factores de riesgo vascular para el implante.
  5. Evaluar los ejes arteriales y venosos relevantes.
  6. Seleccionar la fosa ilíaca más apropiada.
  7. Reconocer situaciones que pueden requerir reconstrucción vascular o urinaria.
  8. Identificar cuándo puede ser necesaria una cirugía previa al trasplante.
  9. Planificar quirúrgicamente el implante antes de entrar al quirófano.
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📖 Contenido escrito

1. ¿Por qué el urólogo debe evaluar al receptor antes del trasplante?

La evaluación clínica general responde: ¿el paciente puede ser trasplantado? La evaluación urológica y quirúrgica agrega otra pregunta: ¿cómo vamos a trasplantarlo y existe alguna condición anatómica o funcional que debamos resolver antes?

La valoración prequirúrgica debe permitir conocer el estado clínico, elegir el sitio del implante, determinar si la anatomía vascular permite realizarlo de forma convencional y conocer el estado de la vía urinaria.

Por eso el cirujano debería llegar al trasplante sabiendo, en la medida de lo posible:

  • Dónde colocará el injerto.
  • Dónde realizará las anastomosis vasculares.
  • Dónde y cómo realizará la reconstrucción urinaria.

2. Historia clínica orientada al cirujano

La anamnesis debe comenzar mucho antes de revisar una tomografía. Deben registrarse específicamente:

  • Causa de la insuficiencia renal.
  • Inicio y tiempo en hemodiálisis.
  • Diuresis residual.
  • Calidad miccional.
  • Presencia de trastornos miccionales.
  • Claudicación intermitente.
  • Antecedentes médicos.
  • Antecedentes quirúrgicos.
¿Por qué importa la causa de la ERC?

Porque puede anticiparnos problemas futuros. Debemos conocer si la enfermedad renal se relacionó con:

  • Uropatía obstructiva.
  • Reflujo vesicoureteral.
  • Infecciones urinarias recurrentes.
  • Litiasis.
  • Vejiga neurógena.
  • Malformaciones urinarias.
  • Enfermedad poliquística.
  • Enfermedad glomerular.
  • Enfermedades sistémicas.

La enfermedad renal de base también puede tener implicancias sobre la posibilidad de recurrencia en el injerto.

3. Una pregunta fundamental: ¿el paciente todavía orina?

La diuresis residual es un dato simple pero muy importante. No es lo mismo evaluar un paciente que continúa orinando normalmente que un paciente anúrico desde hace varios años.

En el paciente con diuresis residual podemos obtener información directa sobre: frecuencia, fuerza del chorro, vaciamiento, urgencia, incontinencia, infecciones, hematuria, dolor y capacidad funcional de la vejiga.

En cambio, después de años de anuria podemos encontrarnos con una vejiga que lleva mucho tiempo sin cumplir su función normal de almacenamiento.

Perla clínica

No preguntar solamente cuánto orina. Preguntar cómo orinaba antes de quedar anúrico. Un paciente anúrico puede haber tenido previamente una obstrucción, una vejiga neurógena o una alteración funcional que reaparecerá cuando el nuevo riñón comience a producir orina.

4. Evaluación física

La exploración quirúrgica debe incluir aspectos que muchas veces pasan inadvertidos en una consulta nefrológica, entre ellos: presión arterial, pulsos periféricos, cicatrices quirúrgicas previas, genitales, meato uretral y evaluación vaginal cuando corresponda.

Abdomen

Buscar cirugías previas, cicatrices, hernias, ostomías, grandes riñones poliquísticos y posibles dificultades de acceso.

Pulsos

La ausencia o disminución de pulsos femorales obliga a pensar en enfermedad vascular.

Genitales y uretra

Buscar estenosis meatal, patología uretral, alteraciones genitales y antecedentes de instrumentación.

La idea es sencilla: todo problema que pueda dificultar posteriormente el drenaje urinario debe ser conocido antes del trasplante.

5. La evaluación tiene tres territorios

Podemos ordenar toda la evaluación quirúrgica en tres preguntas:

  1. ¿Tengo una arteria adecuada? → Evaluación arterial.
  2. ¿Tengo un drenaje venoso adecuado? → Evaluación venosa.
  3. ¿Tengo una vía urinaria capaz de recibir la diuresis del injerto? → Evaluación urinaria.

6. Evaluación arterial

El implante renal convencional utiliza habitualmente los vasos ilíacos del receptor, por eso necesitamos conocer el estado de los ejes aortoilíacos. La enfermedad vascular puede condicionar:

  • Dificultad para el clampeo.
  • Imposibilidad de realizar una anastomosis segura.
  • Riesgo de lesión arterial.
  • Mala perfusión del injerto.
  • Isquemia del miembro inferior.
  • Necesidad de reconstrucción vascular.
  • Necesidad de cambiar el sitio del implante.

7. ¿Quién tiene mayor riesgo de enfermedad vascular?

Situaciones de especial interés:

  • Enfermedad vascular sintomática.
  • Mayor edad.
  • Nefropatía diabética.
  • Hiperparatiroidismo secundario.
  • Tiempo prolongado en hemodiálisis.
  • Trasplante previo.
  • Cardiopatía isquémica.
  • Aneurismas o dilataciones vasculares.
  • HTA.
  • Dislipidemia.
  • Tabaquismo.
  • Obesidad.

No todos los receptores requieren exactamente el mismo estudio vascular.

Concepto clave

La evaluación por imágenes debe individualizarse según antecedentes y riesgo vascular.

8. ¿Qué queremos saber de la imagen vascular?

Más que "pedir una TAC", debemos saber qué pregunta queremos responder. La angio-TC permite valorar los ejes aortoilíacos e identificar: estenosis, elongaciones, aneurismas, calcificaciones y las características del sitio potencial de anastomosis. Además permite seleccionar la fosa ilíaca o el territorio más apropiado para la anastomosis arterial.

La pregunta del cirujano es: ¿dónde tengo el mejor vaso para implantar este riñón con seguridad? No simplemente "¿tiene ateromatosis?".

9. Calcificación arterial: no mirar solamente la luz

Este es un concepto quirúrgico importante. Una arteria puede estar permeable pero presentar una pared intensamente calcificada. Eso puede dificultar el clampeo, la arteriotomía, la sutura, la anastomosis y el control de una eventual lesión vascular. Incluso sin estenosis pueden existir calcificaciones extensas capaces de condicionar técnicamente el trasplante.

Perla quirúrgica

Una arteria permeable no necesariamente es una arteria adecuada para anastomosar.

10. Selección de la fosa ilíaca

El injerto no debe colocarse automáticamente siempre del mismo lado. La elección debe considerar: calidad arterial, drenaje venoso, cirugías previas, trasplantes previos, anatomía urinaria, cicatrices, espacio disponible y características particulares del injerto.

La imagen preoperatoria permite anticipar dificultades y elegir el sitio más apropiado; las imágenes son cruciales para decidir dónde colocar el graft en pacientes con enfermedad vascular.

11. ¿La enfermedad arterial contraindica el trasplante?

No necesariamente. La identificación de enfermedad vascular puede llevar a diferentes estrategias: implante convencional, elección de otra fosa, revascularización previa, reconstrucción vascular durante el trasplante, implante en un territorio vascular alternativo o, en casos seleccionados, trasplante ortotópico.

Concepto clave

La enfermedad vascular cambia la planificación quirúrgica; no equivale automáticamente a excluir al paciente.

12. Evaluación venosa

La anastomosis arterial no sirve de nada si el injerto no dispone de un drenaje venoso adecuado. Por eso debemos evaluar también el sistema ilíaco, cava y colaterales cuando exista patología venosa.

Debemos prestar especial atención a pacientes con:

  • Trombosis venosa profunda previa.
  • Múltiples accesos vasculares.
  • Catéteres femorales.
  • Trombofilias.
  • Síndrome antifosfolípido.
  • Síndrome nefrótico.
  • Trasplantes previos.
  • Nefrectomías.
  • Sospecha de trombosis cavoilíaca.

13. Trombosis cavoilíaca: pensar antes del quirófano

Una trombosis del eje venoso no significa necesariamente que el trasplante sea imposible, pero cambia completamente la estrategia. La pregunta pasa a ser: ¿existe un territorio venoso capaz de drenar adecuadamente el flujo del injerto?

Existen alternativas complejas en situaciones seleccionadas, incluyendo la utilización de territorios venosos diferentes cuando no pueden utilizarse las ilíacas o la cava convencionalmente. Para el residente, el concepto principal no es memorizar cada anastomosis excepcional, sino entender que la permeabilidad venosa y la capacidad de drenaje deben conocerse antes del implante cuando existen antecedentes de riesgo.

14. Evaluación de la vía urinaria

Este es probablemente el componente más específicamente urológico. El objetivo final es sencillo: el riñón trasplantado debe drenar hacia un tracto urinario anatómica y funcionalmente adecuado.

La evaluación debe analizar tanto la anatomía como la función y determinar si es necesario realizar una nefrectomía de riñones nativos o una reconstrucción urinaria antes del trasplante.

15. ¿Qué debemos preguntar?

Buscar antecedentes de:

  • Infecciones urinarias.
  • Pielonefritis.
  • Litiasis.
  • Reflujo vesicoureteral.
  • Hematuria.
  • Obstrucción urinaria.
  • Cirugía uretral.
  • Cirugía vesical.
  • Cirugía prostática.
  • Malformaciones.
  • Vejiga neurógena.
  • Sondaje intermitente.
  • Derivaciones urinarias.
  • Neoplasia urotelial.

Y nuevamente: ¿tiene diuresis residual? ¿Cómo es su micción? ¿Cómo orinaba antes de quedar anúrico? Estos antecedentes anticipan complicaciones después del trasplante.

16. ¿Hay que estudiar invasivamente la vía urinaria de todos?

No. Este es un concepto importante para el residente. Los estudios deben seleccionarse según: enfermedad renal de base, antecedentes urológicos, síntomas, tiempo de anuria, cirugías previas y sospecha de alteración funcional.

Se propone una evaluación inicial y profundizar el estudio en pacientes seleccionados; específicamente se menciona la cistouretrografía cuando existen antecedentes de STUI, anuria prolongada o nefropatía urológica.

Concepto clave

No buscamos estudios por protocolo. Buscamos responder si el tracto urinario puede almacenar y evacuar adecuadamente la orina del nuevo riñón.

17. La vejiga defuncionalizada

Un paciente que lleva años con oliguria o anuria puede presentar una vejiga de baja capacidad por desuso. Pero vejiga pequeña no significa necesariamente vejiga peligrosa.

Lo verdaderamente importante desde el punto de vista funcional es conocer: capacidad, complacencia, presión de almacenamiento, vaciamiento, continencia, presencia de obstrucción y reflujo cuando corresponda.

En pacientes con sospecha de vejiga neurógena o disfunción compleja, se plantea evaluación urodinámica y, cuando es necesario, preparación para cateterismo intermitente.

18. ¿Cuándo pensar en urodinamia?

No debería utilizarse de rutina en todo receptor. Tiene mayor utilidad cuando sospechamos: vejiga neurógena, baja complacencia, trastorno significativo de almacenamiento, alteración del vaciamiento, anomalía congénita, antecedentes de reconstrucción urinaria o síntomas miccionales complejos.

Perla urológica

La pregunta no es "¿la vejiga es chica?", sino "¿la vejiga almacena orina a baja presión y puede vaciarse adecuadamente?".

19. Obstrucción infravesical y próstata

Un receptor que comenzará a producir orina después del trasplante necesita una salida urinaria adecuada. En el varón debemos valorar según edad y contexto: síntomas previos, antecedentes de retención, próstata, uretra, residuo cuando exista diuresis y estudios adicionales si están indicados.

La evaluación prostática mediante PSA y tacto rectal se incluye en el contexto pretrasplante, junto con la necesidad de valorar la vía urinaria antes del implante.

El punto no es operar sistemáticamente la próstata antes de trasplantar. Es detectar una obstrucción clínicamente relevante que pueda comprometer el funcionamiento posterior.

20. ¿Cuándo considerar cirugía urológica antes del trasplante?

La evaluación puede descubrir una patología que conviene resolver antes de implantar el nuevo riñón. Puede dividirse conceptualmente en dos grupos.

Tracto urinario inferior

Puede requerir: corrección de obstrucción, tratamiento uretral, manejo de vejiga neurógena, entrenamiento en cateterismo intermitente o reconstrucción vesical en situaciones seleccionadas.

Riñones nativos

No deben extirparse sistemáticamente. Situaciones en las que puede considerarse nefrectomía nativa: infecciones asociadas a reflujo, litiasis infectada, determinadas situaciones con proteinuria masiva, poliquistosis con infecciones, o riñones de gran volumen que impiden disponer de espacio para el injerto.

Concepto clave

No se trata de "limpiar" al paciente antes del trasplante. Toda cirugía previa debe tener una indicación concreta.

21. El receptor con cirugías o trasplantes previos

Los antecedentes quirúrgicos pueden modificar radicalmente la estrategia. Debemos conocer: trasplantes previos, transplantectomías, nefrectomías, cirugía vascular, cirugía abdominal o pélvica, reconstrucciones urinarias, derivaciones y accesos vasculares femorales.

Una cicatriz abdominal puede ser solamente una cicatriz. Pero también puede representar fibrosis, alteración vascular, dificultad de disección, modificación anatómica o necesidad de cambiar el sitio de implante. Por eso las cicatrices previas forman parte expresa del examen físico.

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🔑 Conceptos clave

  1. La evaluación quirúrgica comienza antes del quirófano.
  2. Debemos evaluar tres territorios: arterial, venoso y urinario.
  3. La enfermedad vascular no necesariamente contraindica el trasplante, pero puede cambiar la estrategia.
  4. Una arteria permeable pero intensamente calcificada puede no ser adecuada para una anastomosis.
  5. La selección de la fosa ilíaca debe individualizarse.
  6. La diuresis residual y la calidad miccional son datos fundamentales.
  7. Una vejiga pequeña por desuso no equivale automáticamente a una vejiga inadecuada.
  8. La urodinamia debe reservarse para pacientes seleccionados con sospecha de alteración funcional.
  9. Los riñones nativos no deben extirparse rutinariamente.
  10. El objetivo es identificar problemas corregibles antes de que recibamos el órgano.
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📋 Algoritmo práctico prequirúrgico

Potencial receptor:

1. Historia clínica
  • Causa ERC.
  • Tiempo en diálisis.
  • Diuresis residual.
  • Calidad miccional.
  • Cirugías previas.
  • Trasplantes previos.
  • Claudicación / enfermedad vascular.
2. Examen físico
  • Abdomen y cicatrices.
  • Pulsos femorales.
  • Genitales / meato.
  • Evaluación dirigida según sexo y antecedentes.
3. Evaluación arterial

¿Riesgo vascular significativo?

  • No → evaluación convencional según protocolo.
  • Sí → imagen vascular dirigida.

¿Existe un sitio seguro para anastomosis?

  • Sí → seleccionar mejor fosa.
  • No → considerar estrategia vascular alternativa / revascularización.
4. Evaluación venosa

¿Antecedentes de TVP, múltiples catéteres, trombofilia o trasplantes previos?

  • No → estrategia convencional.
  • Sí → evaluar permeabilidad y drenaje venoso.
5. Evaluación urinaria

¿Diuresis residual y micción adecuada?

  • Sí → evaluación dirigida.
  • No / anuria prolongada / nefropatía urológica / STUI / vejiga neurógena → profundizar evaluación anatómica y/o funcional.
6. ¿Existe una patología que debe corregirse antes?
  • No → candidato quirúrgicamente preparado.
  • Sí → corregir / reconstruir / tratar → reevaluar.

Plan quirúrgico definido

Al completar estos seis pasos, el cirujano debería poder responder dónde implantará el injerto, dónde realizará las anastomosis vasculares y dónde y cómo realizará la reconstrucción urinaria.

Checklist del cirujano antes del trasplante

Antes del implante debería poder responder:

  • ☐ ¿Cuál fue la causa de la ERC?
  • ☐ ¿Tiene diuresis residual?
  • ☐ ¿Cómo era su micción?
  • ☐ ¿Tiene antecedentes urológicos relevantes?
  • ☐ ¿Tiene cirugías abdominales o pélvicas previas?
  • ☐ ¿Cómo están sus arterias ilíacas?
  • ☐ ¿Cómo está su drenaje venoso?
  • ☐ ¿Cuál es la mejor fosa para implantar?
  • ☐ ¿Dónde realizaré la anastomosis arterial?
  • ☐ ¿Dónde realizaré la anastomosis venosa?
  • ☐ ¿La vejiga puede recibir adecuadamente la diuresis del injerto?
  • ☐ ¿Existe una obstrucción urinaria relevante?
  • ☐ ¿Necesita una intervención previa?
  • ☐ ¿Existe algún elemento que cambie la técnica convencional?
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💡 Tips & Tricks

Perla para el residente

La peor situación es descubrir en el quirófano un problema vascular o urinario que podía haberse diagnosticado antes. La evaluación pretrasplante transforma una cirugía potencialmente impredecible en una cirugía planificada.

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🧠 Caso clínico interactivo

Contenido pendiente de carga Caso clínico progresivo orientado a toma de decisiones.
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✅ Autoevaluación

  1. ¿Cuáles son los tres grandes componentes de la evaluación quirúrgica del receptor?

    • A. Cardíaco, pulmonar y digestivo.
    • B. Arterial, venoso y urinario.
    • C. Renal, hepático y neurológico.
    Ver respuesta

    Correcta: B.

  2. Una arteria ilíaca permeable está necesariamente en condiciones de recibir una anastomosis:

    • A. Verdadero.
    • B. Falso.
    Ver respuesta

    Correcta: B.

  3. ¿Qué dato debe preguntarse específicamente en un paciente en diálisis?

    • A. Solamente su creatinina.
    • B. Diuresis residual y calidad miccional.
    • C. Solamente su peso seco.
    Ver respuesta

    Correcta: B.

  4. ¿Todos los receptores necesitan urodinamia?

    • A. Sí.
    • B. No, debe utilizarse de forma dirigida ante sospecha de alteración funcional.
    Ver respuesta

    Correcta: B.

  5. Un paciente con enfermedad vascular periférica severa queda automáticamente excluido del trasplante:

    • A. Sí.
    • B. No; requiere caracterización y planificación individualizada.
    Ver respuesta

    Correcta: B.

  6. ¿La nefrectomía de los riñones nativos es rutinaria?

    • A. Sí.
    • B. No, debe existir una indicación concreta.
    Ver respuesta

    Correcta: B.

  7. En un paciente anúrico desde hace años, una pregunta importante es:

    • A. Cómo orinaba antes de quedar anúrico.
    • B. Ninguna, porque la vejiga deja de tener importancia.
    Ver respuesta

    Correcta: A.

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📚 Bibliografía

Links pendientes de carga Referencias a KDIGO, EAU Guidelines, publicaciones científicas, consensos y documentos propios de Urocuyo.
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