Nivel: urólogos y cirujanos laparoscopistas. Procedimiento: prostatectomía radical laparoscópica sin asistencia robótica.
Al finalizar la clase, el residente debería ser capaz de:
Preservación anatómica del complejo esfinteriano y recuperación temprana de la continencia urinaria.
La incontinencia urinaria posterior a la prostatectomía radical continúa siendo una de las complicaciones funcionales de mayor impacto en la calidad de vida de los pacientes.
La recuperación de la continencia depende de múltiples factores, entre ellos la función esfinteriana preoperatoria, la edad, la longitud uretral funcional, la integridad de las estructuras de soporte y la técnica quirúrgica utilizada.
En este contexto, Ash Tewari y colaboradores desarrollaron la denominada Hood Technique, una modificación de la prostatectomía radical asistida por robot orientada a preservar las estructuras musculofasciales anteriores y periuretrales que contribuyen al mecanismo de continencia.
Su principio fundamental consiste en conservar una cubierta anatómica de soporte alrededor de la uretra membranosa y el esfínter externo, evitando la disección innecesaria de los tejidos anteriores durante la liberación del ápex prostático.
Aunque fue desarrollada para cirugía robótica, sus principios anatómicos pueden trasladarse a la prostatectomía radical laparoscópica convencional, con las adaptaciones técnicas correspondientes.
El término Hood, que puede traducirse como capucha, describe la configuración de los tejidos preservados alrededor de la uretra después de la extirpación prostática.
Las estructuras de especial interés son:
Estas estructuras contribuyen al soporte anterior de la unión vesicouretral y a la estabilidad anatómica del mecanismo esfinteriano.
La técnica no consiste simplemente en conservar los ligamentos puboprostáticos, sino en realizar una disección anatómica que preserve de manera integrada los tejidos de soporte anteriores y laterales.
La aplicación de una técnica de preservación anatómica debe estar subordinada a la seguridad oncológica.
La evaluación preoperatoria comprende:
La presencia de enfermedad anterior o apical con sospecha de extensión extraprostática puede limitar la posibilidad de conservar determinados tejidos.
Prioridad oncológica
En estos casos debe priorizarse la obtención de márgenes quirúrgicos negativos.
La laparoscopía convencional permite reproducir los objetivos anatómicos de la técnica Hood, aunque presenta diferencias respecto de la cirugía robótica, especialmente por la ausencia de instrumentos articulados y las limitaciones de maniobrabilidad durante la disección apical.
La estrategia consiste en desarrollar una disección precisa, con tracción y contratracción controladas, manteniendo la identificación permanente de los planos entre la cápsula prostática y las estructuras de soporte.
Paso 1. Exposición y reconocimiento anatómicoSe realiza el abordaje laparoscópico transperitoneal o extraperitoneal de acuerdo con la experiencia del equipo.
Durante la exposición del espacio retropúbico se identifican el cuello vesical, la superficie anterior de la próstata, la fascia endopélvica y los ligamentos puboprostáticos.
A diferencia de una disección anterior amplia, se procura limitar la movilización de los tejidos de soporte que no requieren ser seccionados para lograr la extirpación prostática.
Paso 2. Preservación de las estructuras anterioresSe identifican las relaciones entre la superficie prostática anterior, las fibras del detrusor y los tejidos puboprostáticos.
La disección se mantiene próxima a la próstata cuando el plano oncológico lo permite, evitando una liberación extensa de las inserciones anteriores.
El objetivo es conservar un puente de tejidos musculofasciales que permanezca unido a las estructuras de soporte periuretral.
Esta etapa requiere especial atención a las variaciones anatómicas y al control del sangrado.
Paso 3. Disección del cuello vesical y plano posteriorSe procede a la separación del cuello vesical, procurando preservar su anatomía cuando resulte factible.
Posteriormente se identifican y liberan los conductos deferentes y las vesículas seminales.
La disección posterior se desarrolla en el plano correspondiente, considerando la fascia de Denonvilliers y el riesgo oncológico individual.
La preservación de las bandeletas neurovasculares se realiza según la localización tumoral y el plano de seguridad definido.
Paso 4. Liberación prostática lateralLa disección de los pedículos laterales se efectúa mediante una combinación de tracción controlada, disección cortante y hemostasia selectiva.
Cuando se busca preservación neurovascular, es preferible minimizar la energía térmica cerca de las bandeletas.
La liberación progresiva de la próstata facilita la exposición del ápex sin necesidad de desestructurar extensamente los tejidos anteriores.
Paso 5. Disección apical y preservación del complejo HoodEtapa central de la técnica
La disección apical es el momento de mayor relevancia funcional de toda la cirugía.
Se identifica cuidadosamente la transición entre el ápex prostático y la uretra membranosa.
La disección debe permitir separar el tejido prostático de los elementos musculofasciales anteriores que conforman la cubierta de soporte.
Los objetivos son:
La estrategia de manejo del complejo venoso dorsal puede variar según la anatomía, el sangrado y la experiencia del cirujano.
No existe una única maniobra laparoscópica universalmente validada para reproducir todos los detalles de la técnica robótica original.
Paso 6. Anastomosis vesicouretralUna vez extraída la próstata, se evalúan la longitud y calidad del muñón uretral, la integridad del cuello vesical y los tejidos preservados.
Se realiza una anastomosis vesicouretral hermética, sin tensión y con adecuada coaptación mucosa.
Cuando la anatomía lo permite, pueden incorporarse maniobras de reconstrucción posterior o anterior para restablecer el soporte de la unión vesicouretral.
Estas reconstrucciones son complementarias y deben distinguirse conceptualmente de la preservación anatómica Hood.
En la serie original publicada por Tewari y colaboradores, que incluyó 300 pacientes sometidos a prostatectomía radical robótica mediante técnica Hood, las tasas de continencia fueron del 83% a las cuatro semanas y del 95% a las 48 semanas posteriores a la retirada de la sonda. La tasa de márgenes quirúrgicos positivos fue del 6%.
Sin embargo, se trató de una serie sin grupo comparador aleatorizado, por lo que estos resultados no deben interpretarse como prueba definitiva de superioridad.
En septiembre de 2026 se publicó una experiencia retrospectiva que comparó una técnica Hood modificada por abordaje extraperitoneal en 36 prostatectomías laparoscópicas convencionales y 30 robóticas.
El estudio encontró que la adaptación laparoscópica era técnicamente factible, con resultados funcionales iniciales alentadores. No obstante, el número limitado de pacientes y el seguimiento oncológico corto impiden establecer equivalencia entre ambas plataformas.
Por lo tanto, la evidencia específica de Hood en laparoscopía convencional continúa siendo preliminar.
La técnica Hood representa una evolución del concepto de preservación anatómica durante la prostatectomía radical.
Su aporte principal es destacar la importancia de conservar no solamente la longitud uretral y las bandeletas neurovasculares, sino también el complejo musculofascial anterior que proporciona soporte al mecanismo de continencia.
La adaptación a la laparoscopía convencional es técnicamente posible, pero requiere experiencia en cirugía prostática, conocimiento detallado de la anatomía apical y una selección oncológica adecuada.
El objetivo final no es reproducir mecánicamente una técnica robótica, sino aplicar sus principios anatómicos a una cirugía laparoscópica segura, funcional y oncológicamente rigurosa.
Mensaje clave
Preservar el soporte anatómico periuretral puede favorecer la recuperación temprana de la continencia, pero nunca debe realizarse a expensas del control oncológico.
Nota académica: esta clase describe una adaptación conceptual y técnica basada en publicaciones disponibles. Los detalles definitivos del abordaje laparoscópico deben ajustarse a la técnica efectivamente realizada y documentada por el equipo quirúrgico.