Premium Módulo 14 · Cirugía laparoscópica Disponible

Técnica Hood en prostatectomía radical laparoscópica convencional

1

🎯 Objetivos de aprendizaje

Nivel: urólogos y cirujanos laparoscopistas. Procedimiento: prostatectomía radical laparoscópica sin asistencia robótica.

Al finalizar la clase, el residente debería ser capaz de:

  1. Describir los fundamentos anatómicos de la técnica Hood y las estructuras de soporte periuretral que busca preservar.
  2. Seleccionar pacientes para una técnica de preservación anatómica sin comprometer la seguridad oncológica.
  3. Reconocer los seis pasos de la adaptación de la técnica Hood a la prostatectomía radical laparoscópica convencional.
  4. Identificar la disección apical como la etapa central de la técnica y sus principales puntos de riesgo.
  5. Interpretar de forma crítica la evidencia funcional y oncológica disponible.
  6. Evitar los errores técnicos más frecuentes.
2

📖 Contenido escrito

Preservación anatómica del complejo esfinteriano y recuperación temprana de la continencia urinaria.

1. Introducción

La incontinencia urinaria posterior a la prostatectomía radical continúa siendo una de las complicaciones funcionales de mayor impacto en la calidad de vida de los pacientes.

La recuperación de la continencia depende de múltiples factores, entre ellos la función esfinteriana preoperatoria, la edad, la longitud uretral funcional, la integridad de las estructuras de soporte y la técnica quirúrgica utilizada.

En este contexto, Ash Tewari y colaboradores desarrollaron la denominada Hood Technique, una modificación de la prostatectomía radical asistida por robot orientada a preservar las estructuras musculofasciales anteriores y periuretrales que contribuyen al mecanismo de continencia.

Su principio fundamental consiste en conservar una cubierta anatómica de soporte alrededor de la uretra membranosa y el esfínter externo, evitando la disección innecesaria de los tejidos anteriores durante la liberación del ápex prostático.

Aunque fue desarrollada para cirugía robótica, sus principios anatómicos pueden trasladarse a la prostatectomía radical laparoscópica convencional, con las adaptaciones técnicas correspondientes.

2. Fundamentos anatómicos de la técnica Hood

El término Hood, que puede traducirse como capucha, describe la configuración de los tejidos preservados alrededor de la uretra después de la extirpación prostática.

Las estructuras de especial interés son:

  • Ligamentos puboprostáticos y complejo de soporte pubovesical.
  • Fascia endopélvica y sus inserciones.
  • Arco tendinoso de la fascia pélvica.
  • Fibras anteriores del músculo detrusor (detrusor apron).
  • Estructuras musculofasciales periuretrales.
  • Complejo venoso dorsal y sus relaciones con el ápex prostático.
  • Esfínter uretral externo y longitud funcional de la uretra membranosa.

Estas estructuras contribuyen al soporte anterior de la unión vesicouretral y a la estabilidad anatómica del mecanismo esfinteriano.

La técnica no consiste simplemente en conservar los ligamentos puboprostáticos, sino en realizar una disección anatómica que preserve de manera integrada los tejidos de soporte anteriores y laterales.

3. Selección de pacientes y planificación preoperatoria

La aplicación de una técnica de preservación anatómica debe estar subordinada a la seguridad oncológica.

La evaluación preoperatoria comprende:

  • PSA, estadio clínico y grupo de grado de la biopsia.
  • Resonancia magnética multiparamétrica para localizar las lesiones dominantes.
  • Evaluación de la relación tumoral con el ápex, la región anterior y la cápsula prostática.
  • Valoración de la continencia y función eréctil basal.
  • Planificación del plano de disección y de la eventual preservación neurovascular.

La presencia de enfermedad anterior o apical con sospecha de extensión extraprostática puede limitar la posibilidad de conservar determinados tejidos.

Prioridad oncológica

En estos casos debe priorizarse la obtención de márgenes quirúrgicos negativos.

4. Adaptación a la prostatectomía radical laparoscópica

La laparoscopía convencional permite reproducir los objetivos anatómicos de la técnica Hood, aunque presenta diferencias respecto de la cirugía robótica, especialmente por la ausencia de instrumentos articulados y las limitaciones de maniobrabilidad durante la disección apical.

La estrategia consiste en desarrollar una disección precisa, con tracción y contratracción controladas, manteniendo la identificación permanente de los planos entre la cápsula prostática y las estructuras de soporte.

Paso 1. Exposición y reconocimiento anatómico

Se realiza el abordaje laparoscópico transperitoneal o extraperitoneal de acuerdo con la experiencia del equipo.

Durante la exposición del espacio retropúbico se identifican el cuello vesical, la superficie anterior de la próstata, la fascia endopélvica y los ligamentos puboprostáticos.

A diferencia de una disección anterior amplia, se procura limitar la movilización de los tejidos de soporte que no requieren ser seccionados para lograr la extirpación prostática.

Paso 2. Preservación de las estructuras anteriores

Se identifican las relaciones entre la superficie prostática anterior, las fibras del detrusor y los tejidos puboprostáticos.

La disección se mantiene próxima a la próstata cuando el plano oncológico lo permite, evitando una liberación extensa de las inserciones anteriores.

El objetivo es conservar un puente de tejidos musculofasciales que permanezca unido a las estructuras de soporte periuretral.

Esta etapa requiere especial atención a las variaciones anatómicas y al control del sangrado.

Paso 3. Disección del cuello vesical y plano posterior

Se procede a la separación del cuello vesical, procurando preservar su anatomía cuando resulte factible.

Posteriormente se identifican y liberan los conductos deferentes y las vesículas seminales.

La disección posterior se desarrolla en el plano correspondiente, considerando la fascia de Denonvilliers y el riesgo oncológico individual.

La preservación de las bandeletas neurovasculares se realiza según la localización tumoral y el plano de seguridad definido.

Paso 4. Liberación prostática lateral

La disección de los pedículos laterales se efectúa mediante una combinación de tracción controlada, disección cortante y hemostasia selectiva.

Cuando se busca preservación neurovascular, es preferible minimizar la energía térmica cerca de las bandeletas.

La liberación progresiva de la próstata facilita la exposición del ápex sin necesidad de desestructurar extensamente los tejidos anteriores.

Paso 5. Disección apical y preservación del complejo Hood

Etapa central de la técnica

La disección apical es el momento de mayor relevancia funcional de toda la cirugía.

Se identifica cuidadosamente la transición entre el ápex prostático y la uretra membranosa.

La disección debe permitir separar el tejido prostático de los elementos musculofasciales anteriores que conforman la cubierta de soporte.

Los objetivos son:

  1. Mantener la mayor longitud uretral funcional posible sin comprometer el margen apical.
  2. Evitar lesiones del esfínter uretral externo.
  3. Preservar las estructuras de soporte anteriores y laterales que puedan mantenerse de forma segura.
  4. Controlar el complejo venoso dorsal sin producir una lesión extensa de los tejidos periuretrales.
  5. Realizar una sección uretral precisa, bajo visión directa.

La estrategia de manejo del complejo venoso dorsal puede variar según la anatomía, el sangrado y la experiencia del cirujano.

No existe una única maniobra laparoscópica universalmente validada para reproducir todos los detalles de la técnica robótica original.

Paso 6. Anastomosis vesicouretral

Una vez extraída la próstata, se evalúan la longitud y calidad del muñón uretral, la integridad del cuello vesical y los tejidos preservados.

Se realiza una anastomosis vesicouretral hermética, sin tensión y con adecuada coaptación mucosa.

Cuando la anatomía lo permite, pueden incorporarse maniobras de reconstrucción posterior o anterior para restablecer el soporte de la unión vesicouretral.

Estas reconstrucciones son complementarias y deben distinguirse conceptualmente de la preservación anatómica Hood.

5. Aspectos técnicos fundamentales

  • Preservación anatómica selectiva: no debe interpretarse como una disección intrafascial obligatoria en todos los pacientes.
  • Disección apical: es el momento de mayor relevancia funcional y uno de los principales puntos de riesgo de márgenes positivos.
  • Control de la energía: debe minimizarse el daño térmico próximo al esfínter y las estructuras neurovasculares.
  • Longitud uretral: debe conservarse en la mayor medida posible, siempre respetando los límites oncológicos.
  • Reconstrucción: la calidad de la anastomosis y el restablecimiento del soporte anatómico pueden contribuir a la recuperación funcional.

6. Resultados funcionales y evidencia científica

En la serie original publicada por Tewari y colaboradores, que incluyó 300 pacientes sometidos a prostatectomía radical robótica mediante técnica Hood, las tasas de continencia fueron del 83% a las cuatro semanas y del 95% a las 48 semanas posteriores a la retirada de la sonda. La tasa de márgenes quirúrgicos positivos fue del 6%.

Sin embargo, se trató de una serie sin grupo comparador aleatorizado, por lo que estos resultados no deben interpretarse como prueba definitiva de superioridad.

En septiembre de 2026 se publicó una experiencia retrospectiva que comparó una técnica Hood modificada por abordaje extraperitoneal en 36 prostatectomías laparoscópicas convencionales y 30 robóticas.

El estudio encontró que la adaptación laparoscópica era técnicamente factible, con resultados funcionales iniciales alentadores. No obstante, el número limitado de pacientes y el seguimiento oncológico corto impiden establecer equivalencia entre ambas plataformas.

Por lo tanto, la evidencia específica de Hood en laparoscopía convencional continúa siendo preliminar.

7. Errores técnicos que deben evitarse

  • Realizar una disección anterior demasiado extensa que elimine innecesariamente los tejidos de soporte.
  • Confundir el plano de preservación con un plano seguro en pacientes con enfermedad anterior o apical.
  • Aplicar energía excesiva cerca del esfínter uretral.
  • Traccionar de manera traumática el ápex prostático.
  • Seccionar la uretra sin definir claramente la transición prostato-uretral.
  • Priorizar la preservación funcional cuando existe sospecha de compromiso del margen quirúrgico.
  • Atribuir a la técnica Hood resultados de continencia obtenidos con otras modificaciones quirúrgicas sin diferenciarlas.

8. Conclusiones

La técnica Hood representa una evolución del concepto de preservación anatómica durante la prostatectomía radical.

Su aporte principal es destacar la importancia de conservar no solamente la longitud uretral y las bandeletas neurovasculares, sino también el complejo musculofascial anterior que proporciona soporte al mecanismo de continencia.

La adaptación a la laparoscopía convencional es técnicamente posible, pero requiere experiencia en cirugía prostática, conocimiento detallado de la anatomía apical y una selección oncológica adecuada.

El objetivo final no es reproducir mecánicamente una técnica robótica, sino aplicar sus principios anatómicos a una cirugía laparoscópica segura, funcional y oncológicamente rigurosa.

3

🔑 Mensaje clave

Mensaje clave

Preservar el soporte anatómico periuretral puede favorecer la recuperación temprana de la continencia, pero nunca debe realizarse a expensas del control oncológico.

4

📚 Bibliografía recomendada

Nota académica: esta clase describe una adaptación conceptual y técnica basada en publicaciones disponibles. Los detalles definitivos del abordaje laparoscópico deben ajustarse a la técnica efectivamente realizada y documentada por el equipo quirúrgico.

← Volver al módulo Clase anterior: Prostatectomía radical laparoscópica: técnica de abordaje clásico inicial (próximamente)