Varón de 29 años con masa testicular
Objetivos
- Reconocer que un dolor testicular persistente a pesar del tratamiento antibiótico obliga a reevaluar el diagnóstico.
- Solicitar e interpretar correctamente la ecografía testicular y los marcadores tumorales.
- Comprender por qué los marcadores negativos no descartan un cáncer testicular.
- Aplicar el manejo correcto ante una masa testicular sospechosa: orquiectomía radical inguinal, no biopsia transescrotal.
- Reconocer la importancia del retroperitoneo en la estadificación y el seguimiento.
- Incorporar la preservación de la fertilidad en la toma de decisiones.
Motivo de consulta
Inicialmente fue interpretado como un probable cuadro inflamatorio/infeccioso y recibió diferentes esquemas antibióticos. El dolor disminuyó parcialmente, pero persistió una alteración testicular que motivó la evaluación urológica.
No presenta fiebre ni síntomas urinarios significativos.
Ante un adulto joven con una alteración testicular persistente a pesar del tratamiento antibiótico, ¿cuál debería ser el siguiente paso?
Ecografía testicular
Ecografía testicular con Doppler
Lesión intratesticular derecha de aproximadamente 1,9 cm, sólida y con vascularización al Doppler.
El hallazgo es considerado sospechoso de neoplasia testicular.
¿Qué estudios de laboratorio deben solicitarse ante la sospecha de un tumor testicular?
Marcadores tumorales
Resultado de marcadores
- AFP: normal
- β-hCG: normal
- LDH: sin elevación significativa
¿Los marcadores negativos descartan cáncer testicular?
¿Qué hacemos ahora?
- Paciente joven
- Masa intratesticular sólida
- Doppler positivo
- Marcadores negativos
¿Cuál es la conducta más apropiada?
Resultado de la cirugía
La anatomía patológica informa: TERATOMA PURO.
Este resultado es particularmente importante. El teratoma pertenece al grupo de los tumores germinales no seminomatosos y presenta características biológicas particulares que condicionan las decisiones posteriores.
TC de estadificación
Resultados de imagen
TC de tórax: sin evidencia de enfermedad.
TC de abdomen y pelvis: se identifica adenopatía retroperitoneal intercavo-aórtica de aproximadamente 15 mm.
Los marcadores tumorales continúan negativos.
¿Por qué debemos prestar especial atención al retroperitoneo en un paciente con cáncer testicular?
Respuesta
Porque constituye una de las principales vías de drenaje linfático y diseminación de los tumores testiculares.
Testículo → vasos espermáticos → ganglios retroperitoneales.
Este concepto anatómico explica por qué el examen de las imágenes retroperitoneales es fundamental durante la estadificación y el seguimiento.
Comité uro-oncológico
- Tumor testicular derecho tratado mediante orquiectomía
- Anatomía patológica: teratoma puro
- Marcadores tumorales negativos
- Adenopatía retroperitoneal intercavo-aórtica
- Tórax sin evidencia de enfermedad
Se decide continuar la evaluación de la lesión retroperitoneal y finalmente indicar tratamiento quirúrgico.
Antes de seguir
El paciente es joven y no tiene hijos. Se realiza evaluación seminal y se conversa sobre: criopreservación de semen.
¿Por qué debe hablarse de fertilidad antes del tratamiento?
Respuesta
Porque determinados tratamientos del cáncer testicular pueden afectar la fertilidad y, cuando sea posible, la preservación debe discutirse antes de realizar tratamientos potencialmente gonadotóxicos o cirugías que puedan afectar la eyaculación.
Linfadenectomía retroperitoneal
La linfadenectomía retroperitoneal tiene indicaciones específicas dentro del manejo de determinados tumores germinales no seminomatosos y debe realizarse en pacientes correctamente seleccionados.
El concepto que hay que llevarse
tumor testicular → drenaje linfático retroperitoneal → adenopatía retroperitoneal → necesidad de definir tratamiento según histología, marcadores y estadio
Para el estudiante, el objetivo no es memorizar todavía todas sus indicaciones técnicas. El concepto fundamental es comprender esta relación.
Seguimiento
TC sin evidencia de enfermedad residual
y
marcadores tumorales negativos.
El paciente continúa posteriormente con controles periódicos mediante imágenes y marcadores. Los sucesivos controles permanecen sin evidencia de enfermedad.
Resultado final
¿Qué nos enseña este caso?
- No todo dolor testicular es una infección: la persistencia de síntomas o de una alteración testicular obliga a reevaluar el diagnóstico.
- La ecografía es fundamental: una masa intratesticular sólida debe considerarse sospechosa.
- Los marcadores pueden ser negativos: marcadores normales no equivalen a ausencia de cáncer testicular.
- No biopsiar por vía transescrotal: ante una masa testicular sospechosa, el abordaje clásico es la orquiectomía radical inguinal.
- La anatomía patológica define el camino posterior: seminoma y tumores no seminomatosos tienen comportamientos y estrategias terapéuticas diferentes.
- Hay que mirar el retroperitoneo: comprender el drenaje linfático testicular ayuda a entender el patrón de diseminación.
- No olvidar la fertilidad: en pacientes jóvenes debe discutirse la preservación de fertilidad antes de tratamientos que puedan comprometerla.
- El tratamiento no termina con la cirugía: el seguimiento mediante marcadores e imágenes forma parte integral del manejo del cáncer testicular.
Concepto final
Varón joven + masa intratesticular sólida = tumor testicular hasta demostrar lo contrario.
La disminución del dolor con antibióticos y la presencia de marcadores tumorales normales no deben generar falsa tranquilidad ante una lesión ecográfica sospechosa.