El cáncer testicular es una neoplasia poco frecuente en la población general, pero especialmente relevante porque afecta predominantemente a varones jóvenes y presenta altas posibilidades de curación con tratamiento adecuado.
La mayoría de los tumores malignos testiculares son tumores de células germinales.
De manera práctica se dividen en:
Esta diferenciación es importante porque modifica el tratamiento posterior.
La forma de presentación clásica es la masa testicular indolora.
El paciente puede referir:
Una masa testicular sólida debe considerarse potencialmente maligna hasta demostrar lo contrario.
No toda masa escrotal es cáncer. El diagnóstico diferencial incluye hidrocele, epididimitis, quistes epididimarios, varicocele y torsión testicular.
Debe realizarse:
Inspección → palpación de ambos testículos → epidídimo y cordón espermático → regiones inguinales → evaluación abdominal cuando corresponda.
Es importante diferenciar si la lesión es intratesticular o extratesticular.
Ante una masa testicular sospechosa, el estudio inicial fundamental es la ecografía testicular.
Permite determinar:
Antes del tratamiento deben solicitarse:
Son importantes para diagnóstico, estadificación, clasificación pronóstica y seguimiento.
Un seminoma puro no produce AFP. Si la AFP está elevada, debemos pensar en la presencia de un componente no seminomatoso.
Ante una lesión testicular altamente sospechosa, el abordaje estándar no consiste en realizar una biopsia transescrotal.
El procedimiento diagnóstico y terapéutico habitual es la orquiectomía radical por vía inguinal.
La orquiectomía suele ser el primer tratamiento y además permite obtener el diagnóstico histológico definitivo.
Luego del diagnóstico se evalúa la extensión de la enfermedad mediante:
Los ganglios retroperitoneales son particularmente importantes en la diseminación del cáncer testicular.
El tratamiento inicial habitual es la orquiectomía radical inguinal.
Posteriormente, según histología + estadio + marcadores + factores de riesgo, el paciente puede continuar con:
No todos los pacientes necesitan tratamiento adicional después de la orquiectomía; la vigilancia es una estrategia establecida en determinados tumores tempranos.
Es particularmente importante porque muchos pacientes son jóvenes.
Antes de determinados tratamientos debe discutirse la preservación de fertilidad, incluyendo criopreservación de semen cuando corresponda.
Algunos tratamientos pueden afectar transitoria o permanentemente la fertilidad.
El cáncer testicular y el cáncer de pene se evalúan de forma distinta desde el principio:
| Masa testicular sospechosa | Lesión peneana sospechosa | |
|---|---|---|
| Estudio inicial | Ecografía | Examen + biopsia |
| Biopsia local habitual | NO transescrotal | SÍ |
| Cirugía diagnóstica clásica | Orquiectomía inguinal | Depende de lesión/estadio |
| Ganglios iniciales relevantes | Retroperitoneales | Inguinales |
| Preservación de órgano | Situaciones seleccionadas | Prioritaria cuando es oncológicamente segura |
Masa testicular: pensar en ecografía, marcadores y orquiectomía inguinal; no biopsiar por escroto.
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