La fimosis es la imposibilidad de retraer completamente el prepucio por detrás del glande.
En recién nacidos y niños pequeños es habitual que el prepucio no sea completamente retráctil. Esto se denomina fimosis fisiológica y generalmente se resuelve progresivamente con el crecimiento.
No debe forzarse la retracción del prepucio.
Las retracciones traumáticas pueden producir:
Cuando existe un anillo cicatrizal asociado a:
Cuando está indicado, el tratamiento inicial puede realizarse con corticoides tópicos asociados a retracción suave y progresiva.
La circuncisión se reserva para determinadas situaciones, como fimosis patológica sintomática o fracaso del tratamiento conservador.
Ocurre cuando un prepucio retraído queda atrapado detrás del glande y no puede volver a su posición normal.
Se produce edema progresivo del glande y del prepucio distal.
Sí.
Debe realizarse reducción temprana para evitar compromiso vascular.
Fimosis fisiológica → generalmente observación.
Parafimosis → urgencia urológica.
En Urología Pediátrica, el médico general no necesita resolver todas las patologías: necesita distinguir lo fisiológico de lo patológico, reconocer cuándo observar, cuándo estudiar, cuándo derivar y, especialmente, cuándo actuar con urgencia.
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